Las válvulas de acero forjado se utilizan en todas las industrias. Son resistentes y duraderas. Soportan presión y temperatura. Sin embargo, elegir la válvula adecuada para su sistema no siempre es tan sencillo. Cada aplicación requiere una válvula diferente. Si elige la válvula incorrecta, experimentará fugas, fallos del sistema o tiempo adicional de reparación. Por eso, a continuación le explicamos cómo elegir la válvula de acero forjado adecuada para su aplicación.
Especifique el tipo de fluido
Lo más importante es decidir qué tipo de fluido regulará la válvula: ¿químicos, vapor, agua, gas, petróleo o sustancias químicas?
- Para aire o agua nuevos, una válvula estándar forjada será suficiente.
- Para vapor caliente o productos químicos, necesitará un material que pueda soportar el calor o la corrosión.
- En el caso del petróleo o el gas, es posible que sea necesario un cierre hermético para intentar evitar fugas.
Los distintos fluidos reaccionan de forma diferente bajo presión y temperatura. Elija siempre el material de la válvula y el tipo de fluido adecuados para el fluido.
Busque el rango de presión y temperatura
Las válvulas de acero estampado están diseñadas para soportar altas presiones y temperaturas. Pero no todas.
- Busque la clasificación de presión (por ejemplo, clase 150, 300, 600).
- Compárelo con la presión de sobretensión y la presión normal de su sistema.
- Compruebe que también se indica el rango de temperatura.
Si se sobrevalora durante su uso, la válvula tendrá fugas o se agrietará.
Elija el tipo de válvula correcto
Existen varios tipos de válvulas de acero forjado. Cada una se utiliza para un fin distinto:
- Válvulas de compuerta: Mejor control de apertura y cierre. Pésimo control de flujo.
- Válvulas de globo: Mejor control del caudal. Utiliza líneas de alto uso.
- Válvulas de bola: Fáciles de girar. Proporcionan un cierre completo. Se utilizan en tuberías de petróleo y gas.
- Válvulas de retención: Permiten un solo sentido de flujo. Evitan el reflujo del fluido.
- Válvulas de aguja: Para un control preciso del flujo en líneas delgadas.
Seleccione el tipo dependiendo del modo en que desee controlar el fluido.
Comprobar las conexiones finales
Las válvulas forjadas emplean varios tipos de conexiones:
- Roscado: Fácil de instalar. Se utiliza en tuberías de baja a media presión.
- Soldadura por encastre: Más rígida que la roscada. Se utiliza en tuberías de media presión.
- Soldadura a tope: Resistente y rígida para evitar fugas. Ideal para aplicaciones de alta presión o temperatura.
Seleccione el tipo de conexión que mejor se adapte a su sistema de tuberías.
Consideración de la operación
¿Cuál será el uso de la válvula?
- Válvulas manuales: adecuadas si la válvula es de fácil acceso y no desea una acción instantánea.
- Válvulas automatizadas: adecuadas si las válvulas no son fácilmente accesibles o deben operar con frecuencia o rapidez.
Las válvulas manuales son más económicas. Sin embargo, las automáticas actúan con mayor rapidez en sistemas más grandes o complejos.
Verificar estándares y pruebas
Compruebe que la válvula haya sido probada según normas como API, ASME o BS. Esto garantiza que la válvula haya superado las pruebas de calidad y seguridad. También es recomendable verificar si el fabricante cuenta con informes o certificados de prueba.
Seleccionar la válvula de acero forjado adecuada se basa en comprender su sistema. Considere el fluido, la presión, la temperatura y el tipo de operación. Seleccione el tipo de válvula, la conexión y el tipo de operación adecuados. Esto garantiza un buen rendimiento y una mayor duración del sistema.





